Tipos de estrés y cómo identificarlos

mujer estresada
0Shares

Hombres y mujeres enfrentan circunstancias sociales en su cotidianidad interpretadas como desafíos, condiciones que causan distintos tipos de estrés.

Para identificar las características del cansancio mental provocado por estas amenazas, se crearon pruebas psicológicas que figuran como ayuda psicológica.

Cada test está diseñado para medir los niveles de estrés en ambientes determinados, como las escalas para evaluar las condiciones estresantes en el  trabajo.

Otras pruebas que brinda ayuda psicológica valoran los acontecimientos indeseables intensos ocurridos en la vida del individuo. Asimismo, psicólogos emplean exámenes que miden el apoyo social del paciente para aliviar sus condiciones de estrés.

Estas pruebas ayudan a comprender el nivel de cansancio mental con el que se enfrenta el paciente en su entorno. Permiten conocer las circunstancias a modificar para eliminar o disminuir las amenazas de ese medio.

Se conocen tipos muy definidos de enfermedades y trastornos reconocibles por cómo afectan al individuo, pero que también son útiles para definir cómo tratarlos durante la ayuda psicológica por parte de profesionales.

Tipos de estrés

  • Agudo
  • Crónico
  • Agudo episódico
  • Positivo o eustrés
  • Negativo o distrés

El primero de estos es el más recurrente de todos los tipos de estrés. Se trata de una consecuencia de las exigencias que el individuo se hace consigo mismo o a los demás.

Dolores musculares, en la cabeza, espalda y contracturas, son signos básicos del estrés agudo. A estos se suman emociones negativas como depresión, ansiedad, miedo y frustración.

Otros síntomas más físicos son estreñimiento, acidez, diarrea, dolor abdominal. También sobreexcitación del sistema nervioso evidenciado con aumento de la presión sanguínea, taquicardia, palpitaciones, náuseas, sudoración y ataques de migraña.

El crónico es el tipo de estrés más grave con resultados destructivos severos para la salud psicológica. Su desgaste mental y físico puede dejar secuelas por toda la vida, pues el individuo no puede cambiar la situación estresante y tampoco huir. No puede hacer nada.

Se manifiesta en la pobreza extrema, situación en la que se debe estar siempre alerta. No se descarta que el estrés crónico tenga su origen en un trauma vivido en la niñez.

El agudo episódico ocurre en personas con exigencias irreales, tanto propias como provenientes de la sociedad. Se reconocen porque se muestran irritadas y beligerantes, presentan angustia permanente y se preocupan por el futuro.

Estrés positivo, peculiar

El estrés positivo o eustrés es aquel que no siempre hace daño. Se manifiesta cuando la persona está bajo presión, pero inconscientemente interpreta que los efectos de la situación pueden ser beneficiosos. Es diversión y energía.

Este trastorno es peculiar porque mantiene motivado al individuo. Un ejemplo son las competencias deportivas en las que los atletas deben tener un punto de vitalidad para ganar. Este estrés está asociado con emociones positivas como la felicidad.

Con el distrés, el individuo se anticipa a una situación negativa al creer que algo saldrá mal. Esto conlleva a una ansiedad que paraliza por completo.

El estrés negativo desequilibra y neutraliza los recursos que en situaciones normales están a disposición. En consecuencia, se acaba con tristeza, ira y pensamientos negativos.

Saber reconocer los tipos de estrés es fundamental para asistir a la persona que lo sufre mediante ayuda psicológica. Esta asistencia o terapia será útil tanto en físico como en línea, a través de Internet.

0Shares

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *