El maltrato psicológico infantil: diagnóstico y tratamiento

el-maltrato-psicologico

El maltrato psicológico infantil es una forma de violencia que afecta directamente la salud emocional y mental de niñas, niños y adolescentes. Ocurre cuando un adulto —o una figura de autoridad— utiliza de manera constante palabras, actitudes o conductas que dañan la autoestima, la seguridad y el desarrollo emocional del menor. A diferencia del maltrato físico, no deja marcas visibles, pero sus efectos pueden ser profundos y duraderos.

El maltrato psicológico infantil es una forma insidiosa de abuso que, aunque no deja marcas físicas visibles, tiene efectos profundos en la salud emocional y psicológica del niño. Puede incluir rechazo, aislamiento, amenazas constantes y corrupción, causando sensaciones persistentes de miedo e inutilidad.

Este tipo de maltrato afecta el cerebro infantil de manera similar al maltrato físico, provocando condiciones como ansiedad, depresión y baja autoestima. Una detección e intervención tempranas permiten prevenir consecuencias graves en la adultez y favorecer un desarrollo emocional saludable.

El problema del maltrato infantil en cifras

El maltrato psicológico infantil es un fenómeno global de gran escala. Por ejemplo, se estima que cerca de 1.600 millones de niños (dos de cada tres) están sometidos regularmente a castigos violentos en el hogar, lo que incluye agresión psicológica o física


Además, estudios señalan que aproximadamente el 39% de los niños a nivel mundial han experimentado algún tipo de maltrato psicológico o emocional. PMC: Estos datos muestran que el maltrato psicológico infantil es un problema urgente que afecta a millones de niños, niñas y adolescentes, y que requiere atención prioritaria.

¿Qué es el maltrato infantil?

El maltrato infantil es cualquier acción, omisión o trato negligente que cause daño físico, emocional, psicológico o sexual a un niño o niña. Este tipo de violencia puede ser ejercida por padres, cuidadores, familiares u otras personas responsables de su bienestar.

Este problema afecta gravemente el desarrollo integral del menor, limitando su capacidad para crecer en un ambiente seguro, afectivo y saludable. Además, puede dejar secuelas a largo plazo en su autoestima, habilidades sociales y salud mental.

Características del maltrato psicológico infantil

Identificar las señales del maltrato psicológico infantil permite intervenir a tiempo y proteger al menor afectado. A continuación, se describen algunas de sus características más frecuentes.

  • Insultos, burlas o humillaciones constantes hacia el menor, que erosionan su autoestima.
  • Amenazas verbales o emocionales que generan miedo, inseguridad o sumisión en el niño.
  • Rechazo o ignorar al niño de forma sistemática, negándole afecto, apoyo o atención.
  • Aislamiento social del niño: impedir o limitar su interacción con otros niños, familiares o entornos de apoyo.
  • Exigencias excesivas e inapropiadas para su edad, que provocan estrés y frustración.
  • Comentarios críticos sobre el valor, la identidad o el trabajo del niño: “no vales”, “eres estorbo”, etc.
  • Verbalizar que el niño es culpable de los problemas familiares, generando culpa persistente.

Estas señales no deben ser tomadas como meras “broncas” o “disciplina fuerte” si son persistentes y sistemáticas. El maltrato psicológico infantil daña el desarrollo emocional del menor y requiere intervención. Reconocer estas características es el primer paso para reducir su impacto.

Síntomas

Los síntomas pueden variar según la edad, el entorno y la duración del maltrato, pero suelen manifestarse tanto a nivel emocional como conductual. A continuación, se presentan los más comunes:

  • Baja autoestima persistente: El niño se percibe como “malo”, “incapaz” o “no suficiente”, y se critica constantemente.
  • Miedo excesivo o ansiedad constante: Vive en estado de alerta, teme equivocarse o busca aprobación continua.
  • Tristeza, aislamiento o retraimiento: Prefiere estar solo, evita participar o muestra poco interés en actividades que antes disfrutaba.
  • Cambios bruscos de conducta: Puede volverse agresivo, desafiante o, por el contrario, excesivamente complaciente.
  • Dificultades escolares: Problemas de concentración, bajo rendimiento o rechazo a asistir a la escuela.
  • Regresiones en el desarrollo: Mojar la cama, hablar como un niño más pequeño o conductas infantiles para su edad.
  • Problemas para expresar emociones: Dificultad para identificar lo que siente o miedo a expresar enojo, tristeza o frustración.
  • Quejas físicas sin causa médica clara: Dolores de cabeza, estómago u otros malestares asociados al estrés emocional.
  • Sentimientos de culpa o vergüenza: Cree que es responsable del trato que recibe o que “merece” ser tratado así.
Artículos relacionados:  Técnicas de respiración: ¿cuáles y cómo son?

Causas

El maltrato psicológico infantil surge debido a una combinación de factores genéticos, ambientales y sociales. Estudios científicos muestran que un 40% de la victimización infantil responde a factores genéticos y el 60% restante a circunstancias ambientales como el entorno socioeconómico. Estas son algunas de las causas comunes:

  • Problemas emocionales en los cuidadores: Depresión, ansiedad o trastornos de personalidad.
  • Abuso de sustancias: Consumo de alcohol o drogas que afecta el control de impulsos.
  • Historia de maltrato: Padres o cuidadores que también fueron víctimas de abuso en su infancia.
  • Estrés económico o social: Desempleo, pobreza o conflictos familiares constantes.
  • Falta de habilidades parentales: Desconocimiento sobre métodos de crianza adecuados.
  • Violencia doméstica: Entornos familiares donde la agresión es frecuente.

Contextos de vulnerabilidad social, pobreza y bajo nivel educativo son condiciones que aumentan la probabilidad del abuso infantil7. Un estudio en siete países de África Subsahariana revela que la violencia doméstica junto a un menor acceso a educación influyen sustancialmente en el riesgo de maltrato emocional hacia los niños.

8 tipos de maltrato psicológico infantil

A continuación, exploramos las principales formas de maltrato infantil, con el fin de fomentar la conciencia, la prevención y la acción.

  1. Maltrato físico Este tipo de abuso ocurre cuando un adulto inflige daño corporal al niño de forma intencionada, ya sea a través de golpes, quemaduras, sacudidas u otras agresiones físicas.
  2. Maltrato emocional o psicológico. Se manifiesta en conductas como el insulto constante, el desprecio, las amenazas, la humillación o la crítica destructiva.
  3.  Negligencia física. Este tipo de maltrato ocurre cuando los adultos responsables no satisfacen las necesidades básicas del menor, como alimentación, higiene, ropa, atención médica, educación o supervisión.
  4. Negligencia emocional. Se refiere a la falta continua de respuesta emocional y afectiva por parte de los adultos hacia el niño. 
  5. Abuso sexual Implica cualquier forma de contacto sexual con un menor o el uso del niño como objeto de estimulación sexual. 
  6. Explotación laboral. Se da cuando se obliga al niño a realizar tareas que no corresponden a su edad, que deberían ser realizadas por adultos, o que interfieren con su desarrollo educativo, emocional o social. 
  7.  Maltrato institucional. Se refiere a las acciones u omisiones de instituciones públicas o profesionales que afectan negativamente el bienestar del menor como en problemas familiares.
  8. Abandono. Se da cuando los padres o tutores se desentienden completamente del cuidado del niño, delegando su responsabilidad en terceros sin supervisión ni seguimiento.

Estos patrones se suelen integrar dentro del entorno familiar, escolar y social, aumentando significativamente el riesgo de trastornos psicológicos crónicos como ansiedad o depresión. Las intervenciones tempranas son esenciales para evitar daños a largo plazo.

Ejemplos del maltrato infantil

El maltrato infantil puede presentarse de muchas formas y no siempre es evidente. A continuación encontrarás ejemplos claros y cotidianos, explicados de manera sencilla, que ayudan a identificar cuándo una conducta cruza la línea del cuidado hacia la violencia.

  • Humillar o ridiculizar constantemente: Burlarse del niño frente a otras personas, minimizar sus logros o hacerlo sentir avergonzado por errores normales de su edad.
  • Insultar o usar lenguaje degradante: Decirle frases como “eres inútil”, “no sirves para nada” o “todo lo haces mal” de manera repetida.
  • Amenazar para controlar la conducta: Asustarlo con castigos extremos, abandono o frases como “si no haces caso, me voy a ir”.
  • Ignorar o rechazar emocionalmente: No prestarle atención, negarle afecto, no responder a sus necesidades emocionales o tratarlo con frialdad constante.
  • Comparaciones dañinas: Compararlo de forma frecuente con hermanos u otros niños para hacerlo sentir inferior o menos valioso.
  • Culparlo de problemas de los adultos: Hacerle creer que es responsable de discusiones, estrés, separación o dificultades familiares.
  • Aislarlo como castigo: Impedirle convivir con otros niños, prohibirle hablar o retirarle el contacto social como forma de control.
  • Control excesivo o manipulación emocional: Vigilarlo constantemente, invalidar lo que siente o hacerlo sentir culpable por expresar emociones.
  • Gritos constantes y trato intimidante: Elevar la voz de manera reiterada, intimidar o generar miedo como forma habitual de disciplina.
  • Descalificar sus emociones: Decirle que exagera, que “no es para tanto” o que no tiene derecho a sentirse triste o enojado.
Artículos relacionados:  Terapia breve centrada en soluciones: qué es y para quién es

Reconocer estos ejemplos es un primer paso para prevenir y detener el maltrato infantil. Ningún niño merece crecer con miedo, culpa o vergüenza. Si quieres, puedo ayudarte a diferenciar disciplina y maltrato, identificar señales de alerta o orientarte sobre dónde buscar ayuda.

Diagnóstico

El diagnóstico del maltrato psicológico infantil lo realiza un equipo multidisciplinario, es decir, un grupo de profesionales que trabajan juntos para comprender y atender el caso desde diferentes perspectivas:

  • Psicólogos infantiles: evalúan el estado emocional y conductual del menor.
  • Trabajadores sociales: analizan el entorno familiar y social en el que vive el niño.
  • Pediatras o médicos forenses: revisan si existen signos físicos de abuso o descuido.
  • Psiquiatras infantiles: detectan posibles trastornos emocionales derivados del maltrato.
  • Autoridades judiciales y de protección infantil: aseguran que se respeten los derechos del menor y que se activen los protocolos legales correspondientes.

Un proceso por diferentes etapas

Para llegar a un diagnóstico, suelen seguirse varios pasos:

  1. Entrevistas clínicas: se conversa con el menor y sus cuidadores para identificar contradicciones o señales de maltrato.
  2. Evaluaciones psicológicas: se aplican pruebas que ayudan a detectar traumas o daños emocionales.
  3. Observación directa: se analiza cómo el niño se comporta en diferentes entornos, como el hogar o la escuela.
  4. Exámenes médicos: se revisa si hay lesiones, signos de negligencia o problemas de salud relacionados.
  5. Intervención institucional: se colabora con servicios sociales o legales para brindar protección y apoyo.

Detectar el maltrato psicológico infantil es un proceso cuidadoso que requiere la participación de varios especialistas. No basta con una sola evaluación, ya que este tipo de violencia no siempre deja marcas visibles.

El proceso debe realizarse con ética, sensibilidad y confidencialidad, ya que los resultados pueden influir en decisiones importantes como la custodia, el cuidado o la reunificación familiar.

¿Cómo tratar el maltrato psicológico infantil?

El tratamiento eficaz del maltrato psicológico infantil requiere terapias dirigidas específicamente al trauma. Es indispensable iniciar con intervenciones lo más tempranamente posible. Algunas de las más efectivas son:

  • Terapia Cognitivo-Conductual centrada en el Trauma (TF-CBT): mejora significativamente síntomas de estrés postraumático en niños.
  • Terapia EMDR (Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares): técnica efectiva en la reducción de síntomas traumáticos infantiles.
  • Intervenciones no centradas específicamente en trauma: también pueden ayudar aunque con resultados algo inferiores respecto a TF-CBT.
  • Cambios en el entorno familiar y escolar: fundamentales para romper patrones abusivos y apoyar el desarrollo sano.
  • Apoyo farmacológico: en casos específicos puede ayudar a manejar síntomas severos como ansiedad extrema.
  • Atención psicológica especializada: Terapias como la cognitivo-conductual o de juego para ayudar al niño a procesar el trauma.
  • Apoyo familiar: Orientar a los cuidadores responsables para establecer entornos seguros y afectivos.
  • Educación emocional: Enseñar al niño habilidades para manejar emociones y fortalecer su autoestima.
  • Seguimiento médico: Tratar las consecuencias físicas del maltrato.
  • Intervención legal: Activar los protocolos legales para proteger los derechos del menor.

Se recomienda adaptar cada tratamiento a las necesidades particulares del niño y contar siempre con profesionales especializados.

¿Dónde denunciar el maltrato psicologico infantil?

Si sospechas de maltrato psicológico infantil o eres testigo del mismo, es importante actuar cuanto antes. A continuación, te comparto algunas líneas de ayuda en México y Latinoamérica.

  • Línea de la Vida – 800 911 2000: Atención gratuita, 24/7. Brindan apoyo psicológico y orientación para denunciar casos de violencia infantil.
    También disponible vía WhatsApp y chat.
  • DIF Nacional: Puedes acudir al DIF municipal o estatal para reportar maltrato infantil. Ellos activan protocolos de protección.
  • Emergencias – 911: Si el menor está en riesgo inmediato, llama de inmediato. Aplica también para violencia psicológica grave.
  • Fiscalías estatales / Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes
    Reciben denuncias formales, incluso de manera anónima, y pueden intervenir legalmente.
  • Emergencias – 911 o 112
  • Disponible en varios países de la región (Argentina, Chile, Colombia, Perú, entre otros). Úsalo si hay peligro inmediato.
  • Argentina: 102 (Línea para niñas, niños y adolescentes)
  • Colombia: 141 (ICBF)
  • Chile: 800 200 818 (Mejor Niñez)
  • Perú: 113 o Línea 102
  • UNICEF (oficinas locales): No reciben denuncias directas, pero orientan y canalizan a los servicios oficiales de cada país.
  • Ministerios de la Mujer, Familia o Desarrollo Social: En cada país existen instituciones públicas responsables de recibir y dar seguimiento a estos casos.
Artículos relacionados:  Cómo aprender a soltar lo que te ha lastimado: guía para sanar 

No estás solo o sola ante esta situación. Cuando un menor está en riesgo o ya ha sido maltratado psicológicamente, es fundamental buscar ayuda profesional y denunciar. Cuanto antes se intervenga, mayores son las posibilidades de recuperación emocional y de romper el ciclo de violencia.

Factores de riesgo

Existen ciertas condiciones que aumentan la probabilidad de que ocurra maltrato psicológico infantil. Conocer estos factores permite detectar situaciones de vulnerabilidad y actuar a tiempo.

  • Familias con estrés crónico, pobreza, desempleo o abusos previos, lo que incrementa la tensión y reduce recursos de crianza.
  • Problemas de salud mental o de adicción en los cuidadores, que pueden afectar su capacidad de atender emocionalmente al menor.
  • Falta de apoyos comunitarios o sociales para la crianza, aislamiento familiar o escasas redes de soporte.
  • Actitudes culturales que normalizan la violencia o el control emocional como método de disciplina.
  • Niños con discapacidad, cronicidad médica o dependencia especial, que requieren mayor cuidado y pueden recibir trato más severo.

No todos los niños en estas circunstancias serán víctimas, pero reconocer estos factores de riesgo nos permite actuar preventivamente, fortalecer entornos protectores y ofrecer apoyo a quienes lo necesitan.

Consecuencias del maltrato psicológico infantil

El impacto del maltrato psicológico infantil es profundo y duradero, generando consecuencias negativas a corto y largo plazo. Los problemas inmediatos pueden incluir ansiedad, depresión, baja autoestima y dificultades académicas. En etapas más avanzadas pueden surgir problemas aún más serios:

  • Problemas interpersonales y relaciones disfuncionales en la adultez.
  • Mayor riesgo de abuso de sustancias y enfermedades físicas crónicas
  • Problemas de salud mental: Ansiedad, depresión, trastornos de conducta.
  • Bajo rendimiento académico: Dificultades de concentración y aprendizaje.
  • Alteraciones en el desarrollo emocional: Baja autoestima y dificultades para establecer relaciones sanas.
  • Problemas de salud física: Lesiones permanentes, enfermedades psicosomáticas.
  • Conductas de riesgo en la adolescencia: Consumo de drogas, conductas agresivas o delictivas.
  • Mayor riesgo de repetir patrones de violencia en la adultez.

La investigación ACE (Adverse Childhood Experiences) comprobó que personas sometidas a múltiples formas de maltrato psicológico en su infancia tienen mayores riesgos de padecer trastornos mentales y enfermedades en la vida adulta.

Prevención del maltrato psicológico infantil

Prevenir el maltrato psicológico infantil implica construir entornos seguros, afectivos y respetuosos para los menores. Estas estrategias ayudan a reducir riesgos y promover el bienestar.

  • Fomentar una comunicación abierta y respetuosa entre niños y adultos, donde se validen emociones y se escuche sin juzgar.
  • Capacitar a padres, cuidadores y docentes sobre disciplina positiva, límites claros y estrategias de apoyo emocional.
  • Promover entornos escolares y comunitarios seguros, con políticas de tolerancia cero hacia cualquier forma de abuso emocional.
  • Fomentar autoestima y habilidades socioemocionales en los niños, para que puedan expresar sus sentimientos y reconocer cuando algo va mal.
  • Reducir el estrés parental o familiar: brindar redes de apoyo, educación para la crianza y recursos para manejar conflictos de forma saludable.

La prevención del maltrato psicológico infantil no solo protege a los niños hoy, también fortalece generaciones futuras. Invertir en relaciones afectivas sanas, educación emocional y entornos libres de violencia es clave para su desarrollo.

La importancia de la terapia psicológica

La terapia psicológica es fundamental para reparar los daños provocados por el maltrato infantil. Permite no solo abordar síntomas emocionales inmediatos, sino prevenir trastornos emocionales más profundos y patrones negativos de conducta en el futuro.

Mediante técnicas terapéuticas efectivas (por ejemplo, TF-CBT y EMDR) es posible reconstruir la autoestima, desarrollar habilidades emocionales sanas y fomentar el desarrollo saludable en entornos familiares y sociales. Una intervención temprana y adecuada puede transformar significativamente la calidad de vida del individuo, previniendo consecuencias en la vida adulta.

Este contenido es informativo y ha sido revisado por nuestro equipo clínico. Ten en cuenta que no sustituye las recomendaciones personalizadas que un psicólogo puede darte en consulta. Si sientes que necesitas apoyo psicológico, no dudes en buscar ayuda. Aquí puedes encontrar psicólogos acreditados que están listos para ayudarte.

Referencias

  • Mathews, B. (2025). Childhood emotional abuse is becoming a public health priority. Journal of Child Maltreatment.
  • World Health Organization. (s. f.). Child maltreatment: Fact sheet. Ginebra: WHO.
  • UNICEF. (2024). Nearly 400 million young children worldwide regularly experience psychological aggression or physical punishment at home. Nueva York: UNICEF.
Was this article helpful?
YesNo