Trastorno explosivo intermitente: síntomas, causas y tratamiento

Trastorno explosivo intermitente
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Según el manual de diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), el trastorno explosivo intermitente es considerado uno de los trastornos disruptivos, del control de los impulsos y de la conducta.

El trastorno explosivo intermitente se caracteriza principalmente por un patrón aleatorio de reactividad conductual, y este patrón muestra conductas agresivas y desproporcionadas.

Diversos estudios afirman que el trastorno explosivo intermitente se da con más frecuencia en jóvenes, también en personas con estudios de secundaria o inferiores a la secundaria.

Los episodios de este tipo de trastorno se dan sin motivos concretos, y pueden ocasionar rupturas familiares, mal desempeño laboral, entre otras consecuencias.

Por eso recomendamos que en caso de padecer este trastorno, o ante la aparición de sus síntomas se busque la ayuda de un profesional que pueda diagnósticas y aplicar el tratamiento que permita el control y superación del trastorno.

Para los casos del trastorno explosivo intermitente es muy útil contar con los servicios de un psicólogo online, ya que puede brindar las terapias necesarias para un tratamiento efectivo.

Síntomas del trastorno explosivo intermitente

El trastorno explosivo intermitente se caracteriza principalmente por erupciones explosivas, las cuales ocurren repentinamente.

Por lo general no hay advertencias que indiquen que se presentará una erupción explosiva, y esta suele durar menos de treinta minutos.

También es importante saber que los episodios pueden ocurrir frecuentemente, o se pueden dar por semanas y hasta meses de separación.

Entre los episodios de agresión física se producen arrebatos verbales que son menos graves. Y en general hay presencia de impulsividad, irritabilidad, agresión o enojo, todo esto de manera crónica.

Para comprender mejor los síntomas se dividen en dos tipos: episodios graves y arrebatos verbales y conductuales.

En el caso de los episodios graves se dan los siguientes síntomas, que pueden aparecer antes o después de los episodios:

  • Ira
  • Irritabilidad
  • Aumento de energía
  • Pensamientos acelerados
  • Hormigueo
  • Temblores
  • Palpitaciones
  • Opresión en el pecho

En cuanto a los arrebatos verbales y conductuales son sobredimensionados, y la persona que padece el trastorno no piensa en las consecuencias, los síntomas son:

  • Rabietas
  • Diatribas
  • Discusiones acaloradas
  • Gritos
  • Bofetadas, sacudidas o empujones
  • Peleas físicas
  • Daños materiales
  • Amenazas o agresiones a personas o a animales

Por otra parte, hay que estar consciente de que después del episodio se puede presentar una sensación de cansancio o de alivio. A lo que le siguen sentimientos de vergüenza o arrepentimiento, incluso se puede llegar a sentir remordimiento.

Causas del trastorno explosivo intermitente

Al igual que en otros trastornos, en el caso del explosivo intermitente no se puede hablar de una causa definitiva.

Generalmente se conjugan una serie de factores que desembocan en la aparición del trastorno.

Estos factores aumentan el riesgo de tener un trastorno explosivo intermitente:

En tal sentido, los antecedentes de maltrato físico incrementan el riesgo de padecer el trastorno explosivo intermitente. Sobre todo cuando el maltrato se ha sufrido en la niñez.

De igual forma, se ha determinado que las personas que en la niñez sufrieron de episodios traumáticos múltiples son más propensos a la aparición de este tipo de trastorno.

Los antecedentes de otros trastornos de salud mental son factores a tener en cuenta. Así como el padecimiento de trastornos como el de personalidad antisocial, límite de la personalidad, entre otros.

Por último, otros de los factores causantes del trastorno explosivo intermitente son factores biológicos y de entorno.

Cuando una persona crece en una familia de comportamiento explosivo, donde es frecuente el abuso físico y verbal es propenso a sufrir el trastorno explosivo intermitente.

Es un trastorno que se puede transmitir de padres a hijos, por eso es importante un estudio de los antecedentes clínicos del paciente.

Tratamientos

Al igual que las causas no se puede hablar de un único tipo de tratamiento. Pero los más populares y efectivos son el tratamiento médico y las psicoterapias.

Hay diversos tipos de medicamentos que pueden ayudar, como antidepresivos, estabilizadores del estado de ánimo, anticonvulsivos, entre otros.

Lo importante es que jamás recurras a la automedicación, debe ser un especialista quien te indique qué medicamento tomar.

Por otra parte, las sesiones de terapia, tanto individuales como grupales, enfocadas en el desarrollo de habilidades puede ayudarte a identificar los comportamientos y situaciones que pueden estimular una respuesta agresiva.

Por eso debes contar con la ayuda y orientación de un psicólogo. Puedes optar por psicoterapias online con un psicólogo en línea que te guíe hasta lograr el control del trastorno.

Conclusión

Es importante que ante la aparición de síntomas e incluso de episodios consultes a un psicólogo que pueda evaluarte.

Sin importar que pienses que el episodio es justificado, lo mejor es prevenir la evolución de este tipo de trastorno.

Comparte este artículo con tus amigos, para que puedan prevenir y tratar correctamente el trastorno explosivo intermitente.


Fuentes:

  • Trastorno explosivo intermitente: un diagnóstico controversial. Juan Pablo Zapata; Juan David Palacio. VOL 45- Num 3.
  • Trastorno Explosivo Intermitente (TEI). Rev. Act. Clin. Med v.35 La Paz sep. 2013.
  • American Psychiatric Association (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), 5ª Ed. Madrid: Editoral Médica Panamericana.
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