Inteligencia emocional ¿qué es y cómo me beneficia?

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La inteligencia emocional es un concepto desarrollado a través varios modelos. Se refiere a la capacidad de procesar y dirigir con éxito las emociones.

El psicólogo mundialmente conocido, Daniel Goleman, llamó inteligencia emocional a un conjunto de habilidades como el autocontrol, el entusiasmo, la empatía, la perseverancia y la capacidad de automotivación.

El autor del best seller, Emotional Intelligence, propuso que algunas de estas habilidades son genéticas y que otras aprendidas. Estas permiten aprender de las propias experiencias, complementó en su idea.

Inteligencia emocional y los ámbitos sociales

La inteligencia emocional aplica en todos los ámbitos sociales: en la familia, escuela, trabajo y en las relaciones interpersonales. Esta última le proporciona al sujeto la capacidad de comprender a los demás, sus motivaciones, cómo se relacionan. También la capacidad de reconocer y reaccionar ante el humor, el temperamento y las emociones.

A nivel intrapersonal, la inteligencia emocional está vinculada a la capacidad del sujeto de formarse un modelo preciso y realista de sí mismo, teniendo acceso a sus propios sentimientos y para usarlos como guías de conducta.

A nivel escolar, los niños deben iniciar tempranamente los procesos de enseñanza-aprendizaje socio-emocional, si se quiere que tengan éxito. El objetivo será que los resultados sean mejores y más sólidos, haciendo énfasis en los contenidos técnicos.

En estos casos, la ayuda psicológica se centra en habilidades como desarrollo del pensamiento, positivismo en la vida y respeto. Valores y elementos que permitirán a los alumnos a no solo a sobrevivir, sino a hacerlo con éxito.

En el área educativa es importante una autoestima positiva, consecuencia de la valoración de las personas significativas para los niños. También de las experiencias de éxito.

Niños emocionalmente felices

Los niños emocionalmente inteligentes tienen menos probabilidades de recurrir a conductas autodestructiva, como consumo de drogas, alcohol y embarazo precoz. Estos tienen más amigos, gozan de mayor capacidad para controlar los impulsos y son más felices y saludables.

En lo laboral, a la inteligencia se suma la experiencia como forma de relación intra e interpersonalmente. La preparación académica también se toma en cuenta para ello. Estos criterios definen contratos, despidos, prosecución en un cargo y el ascenso de un trabajador.

Estas nuevas normas ayudan a predecir quién fracasará y quién alcanzará ser el mejor pagado de la oficina, por ejemplo. Estructuras que también determinan el potencial individual para acceder a otros posibles trabajos.

La inteligencia emocional centra su atención en cualidades personales como la iniciativa, la empatía, adaptabilidad o la capacidad de persuasión.

El carácter, la personalidad o la competencia, determinan la permanencia en el puesto y la flexibilidad para adaptarse al mercado laboral.

Las personas que desarrollan la competencia de la conciencia emocional saben cuáles emociones están sintiendo y por qué las sienten. Comprenden los vínculos entre sus sentimientos, pensamientos, palabras y acciones. Conocen cómo sus sentimientos influyen en su rendimiento y poseen un conocimiento básico de sus valores y objetivos.

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