El trastorno disociativo de la identidad (TDI) es una condición de salud mental en la que una persona experimenta una fragmentación de su identidad, como una forma de protección frente a experiencias traumáticas intensas, generalmente ocurridas en la infancia. No se trata de “tener múltiples personalidades” como suele mostrarse en películas, sino de una manera en que la mente intenta sobrevivir cuando el dolor es demasiado grande para procesarse de forma integrada.
Según un estudio publicado en el Journal of Trauma & Dissociation la prevalencia del trastorno de identidad disociativo en Estados Unidos es del 1,5%. Este tipo de trastorno suele ser una reacción que se presenta debido a alguna experiencia traumática, de esa manera quien lo padece no puede recordar tal experiencia. Después de esta experiencia se pueden manifestar dos o más personalidades e incluso cada una puede tener nombre propio, características únicas y una historia diferente a la otra u otras personalidades.
El trastorno de identidad disociativo puede ser difícil de diagnosticar por eso es importante saber qué es, cuáles son las señales y qué se puede hacer cuando se identifica que alguien está viviendo esto. Además, es importante considerar que no debe ser confundido con tener diferentes aspectos de personalidad o actitudes en distintas situaciones sociales.
En este artículo hablamos de:
¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?
El trastorno disociativo de la identidad es un trastorno disociativo caracterizado por la presencia de dos o más estados de identidad que se alternan en el control de la conducta de una persona. Estos estados pueden tener distintas formas de pensar, sentir, recordar o relacionarse con el mundo, pero todos forman parte de una misma persona.
Esta división no es voluntaria ni consciente. Es una respuesta automática del cerebro ante traumas severos, repetidos y prolongados, como abuso físico, emocional o sexual en la infancia. La disociación permite “separar” el dolor para poder seguir funcionando, aunque en la adultez puede generar confusión, malestar y dificultades en la vida diaria.
El trastorno de identidad disociativo también conocido como el trastorno de personalidad múltiple, consiste en un trastorno que se presenta como una respuesta ante situaciones traumáticas. Por la complejidad de esta experiencia, la persona no puede recordar lo que vivió. Además, esto genera que la persona desarrolle dos o más estados de personalidad diferentes que aparecen de forma repentina.
Características
El TDI puede manifestarse de formas distintas en cada persona. Conocer sus características ayuda a comprenderlo mejor y a romper mitos. Características principales
- Presencia de dos o más estados de identidad, que pueden diferir en emociones, actitudes o recuerdos.
- Lagunas de memoria frecuentes, especialmente sobre eventos cotidianos o periodos de tiempo.
- Sensación de desconexión de uno mismo, como sentirse extraño en el propio cuerpo.
- Cambios bruscos de ánimo o comportamiento sin una causa aparente.
- Dificultad para recordar información personal importante.
- Síntomas de ansiedad, depresión o estrés postraumático asociados.
- Confusión sobre la propia identidad, valores o preferencias.
- Sentimiento de pérdida de control, como si “algo más” tomara decisiones.
Estas características no aparecen para llamar la atención ni son fingidas. Son señales de un mecanismo de supervivencia que alguna vez fue necesario.
Síntomas
El síntoma o señal más característico del trastorno de identidad disociativo es la presencia de dos o más identidades o estados del yo distintos. Cada estado de personalidad puede tener sus propios tipos de pensamientos, percepciones, reacciones ante el entorno e incluso puede tener diferentes recuerdos. También puedes identificar el trastorno de identidad disociativo con los siguientes síntomas:
- Comportamientos impulsivos.
- Pensamientos o intentos recurrentes de suicidio.
- Trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia.
- Dificultad para recordar importantes sucesos de tu vida.
- Sensación de que estás viendo tu vida desde fuera de tu cuerpo.
- Alteraciones en tu estado de ánimo, como fuerte depresión o ansiedad repentina.
- Cambios drásticos en tu personalidad, que suelen ser evidentes para tus amigos y familiares cercanos.
Ten en cuenta que estos síntomas pueden ser originados por otros tipos de dificultades de salud mental. Por ello, lo mejor es consultar a un psicólogo que, después de una evaluación, podrá establecer un diagnóstico adecuado y su correspondiente tratamiento.
Causas
El TDI no surge al azar. Está profundamente ligado a experiencias tempranas de trauma. Causas principales
- Traumas severos y repetidos en la infancia, especialmente antes de los 9 años.
- Abuso físico, emocional o sexual prolongado.
- Negligencia extrema o abandono emocional.
- Ambientes familiares impredecibles o violentos.
- Falta de una figura adulta protectora durante el trauma.
- Uso de la disociación como mecanismo de defensa ante el dolor extremo.
El TDI es una respuesta adaptativa a experiencias intolerables. La mente se fragmenta para sobrevivir, no por debilidad.
Diagnóstico
El diagnóstico del TDI debe realizarlo un profesional de la salud mental capacitado, generalmente un psicólogo clínico o psiquiatra con experiencia en trauma y disociación. No se basa en una sola entrevista, sino en una evaluación profunda y cuidadosa a lo largo del tiempo.
Durante el proceso diagnóstico se exploran síntomas disociativos, antecedentes de trauma, patrones de memoria y funcionamiento diario. Debido a que puede confundirse con otros trastornos (como ansiedad, depresión o trastorno límite), es importante que el diagnóstico sea responsable y ético.
Tratamiento
El tratamiento del TDI es un proceso gradual, enfocado en la seguridad, la estabilidad emocional y la integración.Enfoques de tratamiento
- Psicoterapia especializada en trauma, como base del tratamiento con un psicólogo online.
- Trabajo progresivo de integración, sin forzar recuerdos.
- Desarrollo de habilidades de regulación emocional.
- Fortalecimiento del sentido de identidad y continuidad.
- Tratamiento de síntomas asociados, como ansiedad o depresión.
- Uso de medicación, solo para síntomas específicos, no para el TDI en sí.
Con un tratamiento adecuado, muchas personas con TDI logran mayor estabilidad, autocomprensión y bienestar.
Consecuencias
Las consecuencias o complicaciones de este trastorno pueden variar de acuerdo con las características y variables específicas de cada caso. No siempre se padecen todas las consecuencias y lo mejor es contar con un tratamiento oportuno para prevenirlas. Entre las consecuencias más comunes están:
- Problemas para socializar o relacionarse con otras personas, síntomas como los cambios de personalidad o la amnesia hace difícil mantener relaciones interpersonales estables y saludables.
- Si padeces el trastorno y no cuentas con un tratamiento adecuado puedes recurrir a las autolesiones e incluso intentos de acabar con tu vida.
- El trastorno puede escalar e incluso provocar otros problemas de salud mental comórbidos, como abuso de sustancias, trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo.
- Los síntomas no solo pueden afectar la memoria, sino también la concentración, lo que te impide realizar tus tareas diarias.
- Otra consecuencia es que pueden originarse otros trastornos disociativos, como el trastorno de despersonalización.
¿Cómo puedes prevenir las consecuencias y qué tipo de terapia puede ayudar?
Te recomendamos que, si sospechas de padecer algún trastorno en tu salud mental, no te quedes en silencio. Es importante no dar por sentado lo que estamos viviendo.Si no te sientes en confianza con tu familia, busca a un amigo o amiga con el que puedas conversar y presentarle tus inquietudes, que te apoye para dar el paso más importante: consultar a un especialista.
Además, como mencionamos, el trastorno de identidad disociativo puede ser difícil de diagnosticar y puede llevarte a perder tiempo y recursos para tratarlo. Es por ello que si sospechas de este trastorno contactes con un profesional de la salud mental, una opción rápida y efectiva es apoyarte en un servicio de psicología en línea.
La importancia de cuidar de ti
Cuidarte cuando vives con un trastorno disociativo es un acto profundo de respeto hacia tu historia y tu proceso. Significa escucharte, ir a tu ritmo y permitirte recibir ayuda sin juzgarte. El autocuidado no es solo descanso físico, sino también seguridad emocional y validación interna.
Además, cuidar de ti implica reconocer que sobreviviste a experiencias difíciles y que mereces bienestar. Buscar apoyo de un psicólogo online, poner límites y priorizar tu salud mental no borra el pasado, pero sí te permite construir un presente más estable y compasivo contigo mismo.
Preguntas frecuentes sobre el trastorno disociativo de la identidad
Respuestas claras a dudas comunes sobre este trastorno y su tratamiento.
¿El trastorno disociativo de la identidad es real?
¿Es lo mismo que tener múltiples personalidades?
¿Las personas con TDI son peligrosas?
¿El TDI tiene cura?
¿La terapia online puede ayudar?
Fuentes
- Brand, B., Lanius, R., Vermetten, E., Loewenstein, R., Spiegel, D., & McNally, R. (2012). Where are we going? An update on assessment, treatment, and neurobiological research in dissociative disorders as we move toward the DSM-5. Journal of Trauma & Dissociation, 13(1), 9-31. https://doi.org/10.1080/15299732.2011.620687
- Mayo Clinic. (2022) Trastornos disociativos – Síntomas y causas. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/dissociative-disorders/symptoms-causes/syc-20355215

