¿Qué son las heridas de infancia?

5 heridas de la infancia más comunes y cómo sanarlas - Terapify

Las heridas de la infancia son los patrones que repetimos según lo que vivimos en nuestros primeros años de vida. Surgen a partir de ciertas dificultades o experiencias dolorosas, por las cuales desarrollamos ciertas conductas para “sobrevivir” o tolerar lo que vivimos en ese momento. Sin embargo, pasa que seguimos repitiéndolas a lo largo de nuestra vida, una y otra vez, a pesar de que ya no sean necesarias,  y, en ocasiones, sean inconvenientes.

¿Cómo se ven las heridas de la infancia?

Podemos ver estas heridas en distintos aspectos de nuestra vida. Quizás aparecen en nuestras relaciones, en emociones que nos es difícil controlar, o en los pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos. Es importante recordar que TODOS tenemos estas heridas. No tenemos que haber tenido una infancia sumamente dolorosa para que estén. Surgen a partir de cualquier experiencia difícil, porque tuvimos padres imperfectos y porque no hay manera de salir ilesos de nuestros primeros años de vida.

Si bien cada persona tiene tendencias o patrones particulares según lo que ha vivido, existen 5 heridas de infancia principales que podemos tener en distintas formas o intensidades. Hoy te contamos cuales son:

Herida #1: Rechazo

Se refiere a las experiencias donde sentimos que no fuimos completamente aceptados por nuestro cuidador. Esta percepción puede haberse dado a partir de una experiencia muy clara de rechazo, como también a partir de experiencias que fueron interpretadas como tal. Quizás en ese momento no pudimos entender lo que realmente estaba pasando con nuestros cuidadores. Nos puede llevar a desarrollar patrones como:

  • Buscar la perfección: Tratar de no equivocarnos y nunca ser criticados.
  • Ser complacientes: Evitar desagradar a las personas para que nunca se molesten con nosotros.
  • No ser auténticos en nuestras relaciones: En el intento de buscar agradar podemos tender a adaptarnos mucho a las personas para ser queridos.

Herida #2: Abandono

El abandono se refiere a experiencias de soledad profunda. Puede ser porque una de las figuras parentales no estuvo presente o porque no hubo una conexión emocional profunda. Si bien actualmente se puede comprender qué estaba pasando realmente con nuestros cuidadores, en la niñez es probable que estas experiencias se tomen de manera personal. Nos puede llevar a desarrollar patrones como:

  • Tener una gran necesidad de aceptación: Podemos estar muy preocupados por la percepción que los demás tienen de nosotros. Incluso, más preocupados por cómo nos ven que por cómo nos sentimos en esa relación.
  • Hiper independencia: El depender de otros puede dar miedo, por lo que podemos preferir mantener cierta distancia en nuestras relaciones. Por ejemplo, al cuidar a otros emocionalmente, pero evitar que ellos nos cuiden.
  • Minimizar la importancia de las personas en nuestra vida: Puede suceder que por miedo a que nos dejen,  nos encontremos fingiendo que las personas en nuestra vida no nos importan tanto, que nos da igual si están o si no quieren estar. Incluso, podemos tener la tendencia a salir de una relación de manera anticipada, por miedo a que la otra persona nos deje.

Herida #3: Humillación

Se refiere a experiencias en las que los cuidadores dieron el mensaje de que éramos “insuficientes”, “malos”, o que algo en nosotros era “inaceptable” o no merecedor de amor. Nos puede llevar a desarrollar patrones como:

  • Tener dificultades con el disfrute: Podemos sentir miedo frente a las emociones agradables, quizás pensar que no las merecemos o que habrá una consecuencia.
  • Tener baja autoestima: Podemos sentir que no nos merecemos cosas buenas, que no tenemos valor o que somos inferiores a los demás. También, puede aparecer una tendencia narcisista para compensar la baja autoestima.
  • Tener dificultades con el autocuidado: Podemos no sentirnos merecedores de autocuidado, lo que se puede evidenciar en una falta de atención a nuestro cuerpo y necesidades emocionales.

Herida #4: Traición

Se refiere a experiencias en las que alguien importante en nuestra vida realiza una conducta que rompe nuestra confianza o interfiere con nuestro bienestar. Se da con personas con las que hay una dependencia, especialmente en el caso de los cuidadores en edades tempranas, pero también se puede dar en la adultez en relaciones cercanas. Nos puede llevar a desarrollar patrones como:

  • Control: Podemos tener el deseo de influir en la vida de los demás, en sus decisiones y en su conducta.
  • Percepción negativa de los demás: Quizás asumamos precipitadamente que los demás tienen malas intenciones.
  • Percepción negativa y pesimista del mundo: Podemos asumir que el mundo es un lugar inseguro, complicado y que vamos a tener experiencias negativas frecuentemente.

Herida #5: Injusticia

Se refiere a la experiencia de haber tenido cuidadores fríos y autoritarios. Quizás solo nos dieron afecto a partir de nuestros logros, por lo que hubo una necesidad de “actuar” para recibir amor. Nos puede llevar a desarrollar patrones como:

  • Miedo a perder el control: Podemos buscar mantenernos controlados a toda costa. Que todo nos salga bien y no generar problemas.
  • Dureza: Podemos exigirle demasiado a nuestro cuerpo. Quizás no evidenciamos el sentirnos mal, el estar cansados, así como el tener dificultades emocionales. Podemos querer mostrarle al mundo que todo siempre está bien.
  • Búsqueda de poder y logro: Al haber recibido afecto cuando lográbamos algo, podemos mantener esta tendencia, teniendo expectativas muy altas para nosotros mismos.

¿Cómo sanar las heridas de la infancia?

Sanar las heridas emocionales de la infancia no es una tarea fácil. Venimos de patrones que hemos tenido por años, por lo que no los vamos a cambiar en un segundo. Tenemos condicionamientos que están tan profundos en nosotros que no se van a ir de un momento a otro porque los razonemos o porque los entendamos, pues sanar es un trabajo diario. 

Es un trabajo de notar cuando algo nos gatilla, ver a qué situación pasada nos lleva, darnos espacio de sentir nuestras emociones y elegir responder distinto. Recuerda que solo sanamos cuando sentimos, y lo que resistimos, persiste. Y cuando finalmente nos damos la oportunidad de conectar con el dolor, validarlo y procesarlo es cuando las cosas realmente cambian.

Si crees necesitar ayuda para este proceso, no dudes en buscarla. Un proceso terapéutico te puede ayudar y guiar en este camino, te puede brindar herramientas para regular tus emociones, cambiar aquello que ya no te gusta y construir una vida más consciente y con mayor bienestar. Si quieres saber más sobre las heridas de la infancia, te invitamos a descargar nuestro Ebook aquí.

Referencias

  1. Bourbeau, L. (2015). La sanación de las 5 heridas. Francia: Sirio.
  2. Losada, T. (2020). Sana a tu niño interior: Las 5 heridas emocionales de la infancia que te hicieron y te hacen infeliz. Recuperado de: https://www.criarconsentidocomun.com/5-heridas-emocionales-de-la-infancia/
  3. Marcos, C. (2022). Heridas de la infancia. Recuperado de: https://centrodepsicologiademadrid.es/heridas-de-la-infancia/
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14 comentarios en “¿Qué son las heridas de infancia?”

  1. Tengo problemas para sanar mi herida de abandono por parte de mi padre y el rechazo de mi madre inconscientemente rechazo a mis hijos y ahora veo que hago con ellos lo que mi madre hijo conmigo,no se como cambiar esta conducta

    1. Hola Yulieth,
      Lamentamos mucho leer lo que nos comentas, sabemos lo difícil que es haber sufrido un abandono y lo fácil que es replicarlo en nosotros. Te recomendamos hablar con un profesional, un psicólogo te puede ayudar a procesar esa herida y darte herramientas para que no repitas aquello que viviste. Si necesitas ayuda para agendar una cita por favor escríbenos en el chat de nuestra página web para ayudarte 🙂

    2. Creo que debo sanar el abandono de mis padres desde una edad de 2 meses debo aprender a superar todo el rechazo que me marcó como persona desde muy niña el estar sola por las calles sin familia ni hogar y sin documentos siempre se burlaban de mi por que jamas llevaba un bolso a un escuela aunque solo estudie asta 3 pero como era indocumentada asta los profesores me veían con lastima no entiendo por que pasaron tantas cosas pero le doy gracias a Dios por verme cuidado todo se lo debo a el

      1. Hola Patricia, muchas gracias por escribir aquí y por la confianza. Lamentamos muchísimo que hayas tenido que pasar esa difícil situación. Suena a que ha dejado algunas heridas que aún tienen efecto años después. Lo mejor que puedes hacer en este caso es acudir donde un psicólogo especialista, quien te ayudará a procesar esta difícil experiencia que mencionas y te brindará las herramientas que necesites para construir una vida con mayor bienestar. Si quisieras alguna recomendación, no dudes en escribirnos al chat de la página.

  2. Tengo miedo al rechazo, a la humillación y a la justicia. Desde chica mi familia me rechazó, me hicieron bullyng tanto en el colegio como en la familia, mis padres no hicieron nada para que me sienta mejor, no me apoyaron. Siempre me dijeron inútil vaga etc etc…. como hago para sanar todo eso? No creo en mi, no me reconozco como capas de hacer algo bueno. Lo único bueno que tenía era mi pareja y solo duro 6 años (falleció el año pasado)

  3. Tengo miedo a la humillación de chica siempre m costo hacer amigos en primaria en secundaria y actualmente con 37 años m siento un sapo de otro pozo. Siempre escuche “todos tenemos un propósito en esta vida” pero no se cual es el mio m siento muy sola siento q si estoy o no, da igual nadie se percata de mi presencia. A veces m dan bajones por un par de días y no se para donde correr. Nunca busque un psicólogo jamás conté esto más que a mi almohada no se porque lo hago hoy

    1. Hola Romi, muchas gracias por escribirnos y por la confianza. Lamento que estés pasando por esa situación, suena a un momento complejo en el que no estás pudiendo disfrutar del presente, no debe de ser fácil, pero estoy segura que con la ayuda adecuada puedes sentirte mejor. Lo mejor que puedes hacer es consultar con un psicólogo que tenga el conocimiento apropiado para ayudarte y brindarte las recomendaciones del caso. Si tienes alguna duda, aquí estamos para ayudarte. Espero que te vaya muy bien.

  4. Adreliana Castaño

    Hola, lo que yo siento es miedo a la traición, siempre pienso que mis parejas me traicionan, me mienten, me son infieles y eso me atormenta no me deja ser yo, siempre ando buscando pistas, pruebas y lo peor que e encontrado y lo peor es que siempre encuentro mentiras de parte de mi pareja, pero sigo ahí esperanzada en un cambio. Aveces siento que estoy loca, aveces me siento como una cucaracha, aveces me dan ganas de mejor no existir, siento que soy un fracaso. Me gustaría ser diferente pero siento que ya es demasiado tarde 😔

    1. Hola Adrielana, muchas gracias por escribirnos y por la confianza. Lamentamos mucho que te sientas de esa forma, suena a que tienes una experiencia similar en tus relaciones, la cual te está generando malestar. Te queremos recordar que las cosas no tienen que ser así, que puedes hacer cambios y construir las relaciones que realmente quieres tener, con la ayuda adecuada. Aquí estamos para apoyarte en este proceso. Si necesitas alguna recomendación sobre a qué psicólogo acudir, aquí estamos para ti, no dudes en escribirnos. Recuerda que hacer los cambios que quieres ver está en tus manos.

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  7. Excelente día lleno de bendiciones para todos la ayuda psicológica es muy importante pero reforzada por la ayuda espiritual es de mucho beneficios gracias a ello he podido contrarrestar mis heridas del alma que atormentaban mi pasado. Gracias amor para todos 😘😚 desdé el paraíso mexicano.

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